El mexicano Juan Francisco Estrada ha encendido las alarmas en Tokio. A pocos días de su explosiva eliminatoria con Tenshin Nasukawa, el excampeón mundial en dos divisiones ofreció un entrenamiento público impresionante en el gimnasio Teiken que dejó un mensaje claro.
La pelea, que se disputará este sábado 11 de abril de 2026 en el histórico Ryogoku Kokugikan, definirá al retador obligatorio del campeón gallo del CMB, el japonés Takuma Inoue. Pero más allá del cinturón, lo que está en juego es el legado.
Su sesión incluyó manoplas, costal y pera de tablero, pero lo que realmente destacó fue su movilidad constante, su volumen de golpeo y una condición física notablemente definida.
«Estoy listo. Es su casa, pero tengo que ganar sin dejar dudas», declaró con la serenidad de un veterano.
El mexicano confirmó que realizó su campamento entre Hermosillo y Ciudad de México, con énfasis en sparrings ante rivales zurdos, una preparación clave considerando el estilo de Nasukawa.
A sus 35 años, Estrada no solo pelea por una victoria: busca convertirse en campeón mundial en tres divisiones, un logro reservado para nombres históricos.
