Medio año le tomó a Sergio “Yoreme” Mendoza redimirse del nocaut que sufrió pues este fin de semana le arrebató los cinturones de peso Mosca del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) y de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) a Ricardo Sandoval.
Mendoza no sólo ganó en cinco rounds, sino que además, en una gran actuación, mandó a la lona tres veces al “Niño” para que se decretara de esta manera el resultado más importante de su carrera.
El combate se celebró en Chicago como parte de la pelea coestelar de la función y dada la golpiza que era objeto, el réferi determinó detener las acciones en el quinto episodio, luego de observar las condiciones en las que se encontraba Sandoval, quien perdió los campeonatos en su primera defensa.
Mendoza llegó a este compromiso con el antecedente de haber sido noqueado en dos asaltos en abril pasado por Thanongsak Simsri, en una contienda disputada en la división de las 108 libras.
Para esta nueva oportunidad titular, el mexicano salió con cautela, manteniendo la guardia alta durante el primer round, en el que Sandoval mostró iniciativa y conectó combinaciones con ambas manos.
Sin embargo, el desarrollo de la pelea cambió en el segundo asalto y pese a la presión de Sandoval, Mendoza tomó la iniciativa y conectó golpes de poder que enviaron al campeón a la lona en dos ocasiones.
Aunque el “Niño” logró continuar después de las cuentas de protección, terminó el episodio en condiciones comprometidas y la campana le permitió ganar tiempo para recuperarse.
En el quinto round, cuando Sandoval parecía haber recuperado terreno y buscaba atacar al cuerpo, Mendoza conectó un gancho de derecha que impactó de lleno en el rostro de su rival y lo derribó nuevamente, situación que “Yoreme” aprovechó atacando con un gancho al hígado y continuó con una ofensiva que obligó al réferi a intervenir para detener el combate.
Con esta victoria, Sergio “Yoreme” Mendoza se adjudicó los campeonatos mundiales unificados de peso mosca del CMB y la AMB, mientras que Ricardo “Niño” Sandoval sufrió la primera derrota de su reinado y perdió ambos títulos en su primera defensa.
