Londres vivió un vibrante espectáculo pugilístico. La Arena O2 fue testigo de un intenso combate del peso pesado entre Deontay Wilder y Derek Chisora, quienes buscaron en todo momento el nocaut para bajar del ring con el puño levantado.
Los jueces le dieron la victoria a Deontay Wilder por decisión dividida con tarjetas de 115-111, 115-113, 112-115, pero Derek Chisora, quien había disputado su último pleito se va con una actuación muy digna.
La pelea inició con algunos golpes de estudio, midiendo al rival con jabs y recorriendo el cuadrilátero de un lado a otro. Solo que la intensidad no se hizo esperar tanto, ya que a partir del segundo y tercer asalto ambos pugilistas se fueron al ataque.
En el octavo episodio Wilder conectó varios golpes en la cabeza de su rival, que lo mandó al suelo y entre las cuerdas, lo que le generó un corte en la ceja izquierda.
La respuesta fue inmediata, pues el británico respondió con un gran volado de derecha que conectó el rostro de Wilder, quien pareció ver algunas estrellas. Por lo que el réferi tuvo que hacer un conteo para los dos.
Al final, con algunos abrazos, intercambios de puñetazos y golpes de conejo, sonó la campana para decretar la final pactada en 12 rounds. Lo que generó la ovación de la gente en Londres, Inglaterra.
