Anthony Joshua silencia a la multitud en Miami: nocaut contundente en el sexto round para derrotar al fenómeno de redes Jake Paul, dejando claras las jerarquías del peso pesado y generando debate mundial sobre el espectáculo y la noble ciencia del boxeo.
Miami vivió una de las noches más esperadas del año en el boxeo: Anthony “AJ” Joshua destruyó a Jake Paul con un nocaut devastador en el sexto round de su enfrentamiento estelar en el Kaseya Center, transmitido globalmente por Netflix. La pelea, apodada Judgment Day, enfrentó al ícono de las redes sociales con el veterano campeón del orbe, en un choque que muchos expertos anticiparon como desigual desde el inicio.
Desde los primeros asaltos, Joshua impuso su poder y tamaño, dominando las acciones ante un Paul que buscó esquivar y sobrevivir más que atacar. El drama aumentó cuando Paul cayó en múltiples ocasiones, mostrando la diferencia de experiencia y técnica en la élite del boxeo pesado. Finalmente, el británico logró el definitivo nocaut en el sexto round, deteniendo la pelea tras un segundo derribo del norteamericano.
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar: desde elogios a la precisión de Joshua hasta críticas sobre el enfoque comercial del combate. Pero sea cual sea la opinión, lo cierto es que la noche terminó con un claro dominador y puso de manifiesto por qué los pesados históricos siguen siendo el corazón del boxeo mundial.