Devin Haney envió un mensaje contundente al coronarse campeón mundial wélter de la WBO tras dominar a Brian Norman Jr. por decisión unánime. Desde el segundo round, donde logró una caída clave, Haney marcó la pauta del combate con su jab, movilidad y control de los tiempos.
El estadounidense mostró una versión más madura, más paciente y más calculada que en sus últimas apariciones. Castigó al cuerpo, evitó intercambios innecesarios y supo administrar los rounds para asegurar tarjetas amplias.
Con este triunfo, Haney suma un título en su tercera división, recupera fuerza mediática y se coloca en una posición privilegiada para buscar peleas grandes en las 147 libras. Su llegada al peso welter abre nuevas rivalidades y reactiva el interés entre los fans mexicanos, quienes podrían verlo pronto en carteleras estelares con nombres importantes.