En un choque eléctrico en San Antonio, Isaac “Pitbull” Cruz y Lamont Roach empataron en una guerra de 12 rounds que dejó más preguntas que respuestas.
Isaac “Pitbull” Cruz y Lamont Roach entregaron una pelea de antología: 12 asaltos de ida y vuelta que terminaron en empate mayoritario, resultado que permite al mexicano retener el título interino del CMB en superligero pero que desató reclamos de aficionados y expertos por la puntuación ajustada.
La pelea se desarrolló en el Frost Bank Center de San Antonio, con Cruz iniciando fuerte y buscando imponer la presión clásica que le ha dado contundencia en su carrera; Roach respondió con técnica, contragolpes limpios y movilidad que complicaron a “Pitbull”. Al sonar la campana final, los jueces no encontraron un ganador claro y las tarjetas quedaron divididas, lo que dejó al público y a la prensa debatiendo si el empate fue justo.
Para Cruz, el empate sabe a retención pero también a oportunidad perdida: mantuvo el cinturón, sí, pero no cerró la noche con la autoridad que su estilo suele exigir. Para Roach, el resultado es un billete directo a la conversación mundial: demostró que puede pelear de tú a tú con el mexicano y que merece más oportunidades ante rivales top.