En una pelea dramática y sangrienta, Chantelle Cameron (23-1, 8 KOs) se convirtió en la nueva campeona mundial unificada de peso Superwelter de la WBC, WBA y WBO y al imponerse por decisión unánime (97-93 x2, 96-94) sobre la norteamericana Mikaela Mayer de Estados Unidos (22-3, 5 KO).
Durante la batalla por el campeonato de 10 asaltos en 154 libras, Mayer estableció su jab desde temprano y usó su rango para mantener a Cameron al final de sus golpes, mientras Cameron presionaba implacablemente hacia adelante, logrando éxito con derechas a corta distancia y atacando el cuerpo desde el quinto asalto.
La acción se intensificó en la recta final cuando Mayer estaba sangrando desde la nariz en el octavo asalto y Cameron sufrió un corte alrededor del ojo izquierdo en el noveno episodio, con ambas campeonas continuando intercambiando combates durante los últimos segundos del décimo asalto.
La presión sostenida y el trabajo interior de Cameron le valieron finalmente la decisión de convertirse en la nueva campeona mundial de tres cinturones en 154 libras.
Tras la pelea, Cameron y Mayer confirmaron en el ring que se planearía una revancha, declarando Cameron que quería que su segundo enfrentamiento se disputara en asaltos de tres minutos.

